
Termina el año y parece que a la gente le pusieron un acelerador para cerrar los asuntos que no cerró en el año; los carteles de "oferta" y "liquidación de Navidad" funcionan como carnada perfecta. La gente que va y vuelve y vuelve a ir, y la casa se llena de paquetes. El trajín se aminora este año con la falta de exámenes y entregas. Este año culmina con varios regalos: título, trabajo, vacaciones en enero, y el clásico que ganó Nacional. Además el no tener que pensar en terminar de estudiar para una fecha determinada. Me hace sentir un poco mayor, pero es un buen remate.







