domingo, 20 de diciembre de 2015

Un paraíso multitudinario en Phi Phi

Koh Phi Phi Island, Tailandia


Phi phi, isla paradisíaca
de sopor tropical y picante,
vegetación en armonía turquesa marina,
decorada con locales con luces y mesitas en la playa
y tiendas de regateo, vendiendo ropa 
y arte en colores y elefantes,
en un camino de banderas amarillas.






Tus locatarios están cansados del turismo,

que va a explotar el lugar en sus vacaciones,
multitud, música estridente, luces y alcohol,
tailandeses cordiales, que ofrecen picantes Pad Thai,
frutas frías y thai massage.






Las playas acarician las rocas de Maya bay,
que se levantan imponentes entre aguas de corales,
peces albinegros, verdes y violetas,
son invadidos por los barcos de turistas locos,
que animan a beber coca cola a los monos en las ramas. 




Tailandeses, burmanos, musulmanes, europeos, brasileros,
hiyabs, chinitas con cara pintada de blanco y shorts y gorritos de viseras,
agobiados por el calor, 
volviendo del paraíso de aguas turquesas en el mismo bote. 
Los niños juegan y le hablan a los turistas en su idioma,
con espontaneidad y sin miedo,
entablan una comunicación única
con los adultos de los distintos continentes,
sacándolos de su mundo individual, con una sonrisa. 


La dueña del bote del ensueño en Phi Phi


Ella vive con sus turistas los encantos de Phi Phi, 

como si los viera por primera vez,
como tu mejor amiga,
te diseña la mejor experiencia,
de diversión, naturaleza, bote tropical,
música e historias únicas de Thailandia.
habla cinco idiomas,  
y te ayuda en todo lo que puede. 

Contáctala: Lili speed boat

domingo, 6 de diciembre de 2015

Libros de viaje en naufragio francés

Alice Mathias, con su hijo despidiéndonos en su posada, en Rocky Cay, Isla de San Andrés. 

Alice te mirada decidida, parece no temerle a nada. Su aspecto es sencillo, tiene unos ojos negros de mirada dulce con unas arrugas tristes. Es de pocas palabras, pero cuando recuerda su vida semiambulante por el mundo, sus recuerdos le dibujan una sonrisa. Animada nos comenta que cuando era joven había vivido en muchos países de Latinoamérica y en Europa, trabajando con su esposo. 
Tiene libros de todo el mundo y en varios idiomas, una joya exótica en su isla de San Andrés de Providencia, donde sus lugareños desechan los libros por falta de hábito. 

-Los libros en francés son de un barco francés que naufragó cerca de la Isla hace más de 20 años- explica Alice. - y este es de un ingeniero que participó en la construcción del Canal de Panamá, nativo de San Andrés. 

Ahora ella lee contemplando su mar caribe, en su corazón sabio atesora recuerdos de cultura y mundo, rodeada de cangrejos, palmeras y arrullo de mar. 

Si vas a San Andrés anda a visitarla, te llevarás una conversación deliciosa y si sos buen lector o conversador, podrás llevarte un libro del naufragio, como yo le llevé a mi madre autografiado por ella. 

domingo, 29 de noviembre de 2015

Noches de San Andrés


El mar nocturno isleño,
acaricia los oídos,
la brisa fresca se filtra en el sopor veraniego,
brazos esquivos,
que invitan a una danza de caribe,
orilla de huellas sinuosas,
borradas en viento.

Pieles negras, curtidas por el sol sofocante,
Dios regala una isla de ensueño para sus turistas,
y a sus habitantes, esclavitud de la diversión veraniega
Un coco cae, degusto un fruto de pan,

Danza de papaya y coco,
en mar, con repiques de viento candente,
el acuario espera,
con sus peces y erizos grandes,
el océano con sus barcos naufragados,
un sello de historia guerrera,
por la conquista de la Isla.



El océano azul baña tus costas,
encanta la noche del centro,
en el glamour de tus visitantes exclusivos,
la brisa salada, seduce los pies de tus caminantes,
al compás de las palmeras
en rimo suave de relax.

En un rincon de tu isla,
escondida en las palmeras,
están los libros de Alicia,
sus historias de viaje por el mundo,
y sus ansias de atesorar las experiencias del mundo
en su casa y en sus libros.



domingo, 19 de julio de 2015

Miradas y patacones frescos en Islas Barú



En la Isla Barú se vive con un estilo primitivo, auténtico y sabiduría de naturaleza. La simpleza y la felicidad los hacen únicos.  Cartagena, Colombia. 

I

Recuerdo que subí al ómnibus y me sentí como mosca entre la leche. Era literal pero al revés; yo era la única blanca entre los costeños afrodescendientes de las Islas Barú que regresaban a su hogar luego de trabajar en Cartagena. Sentí miedo. Subían a paso cansino, con mirada dura y ceño plegado, con sus gallinas, papas y maíz impregnando el ómnibus a granja y sudoración por el calor agobiante. 
La asustada era yo, pero mi presencia era como un espejismo; ellos emprendían su jornada de vuelta entre risas de humor campechano. La isla me esperaba cálida y acogedora, en sus chocitas de madera hechas a mano y hamacas paraguayas. Una brisa verde daba tregua al calor agobiante. Las olas de la orilla y el vaivén de sus palmeras invitaban a caminar sus playas y conocer sus artesanías exóticas con perlas de ostras del mar, armadas en collar por manos curtidas.  



II

Ellos me preguntaron si quería compañía para cenar. Por supuesto, dije, y deleitando unos patacones recién cortados con "rehogao" y queso, contemplamos la noche tranquila al murmullo de las olas refrescantes del calor nocturno de la Isla. Me hicieron un resumen de los atractivos paisajísticos y de entretenimiento de la Isla: bares tipo quinchos con música a la orilla de la playa, tragos frutales y  entretenimiento nocturno, familiar o alocado al mejor estilo hippie intercultural. El muchacho venía a compartir el fin de semana después de su semana de estudio y trabajo en Cartagena. Habló poco, sonrió lo suficiente y escuchó muy bien; me recomendó exactamente lo que yo buscaba, y me advirtió de lo contrario. Su mirada de ojos sabios parecía haber vivido mucho más que lo que decía su edad. No dudé de sus consejos y descansé en la Isla tropical. "Ve donde Ceferina", me dijo. 

sábado, 23 de mayo de 2015

Noche de luna en el Río de la Plata

Noche de luna en el Río de la Plata, by Manueljo.

I

El barco avanza lento, 
La luna refleja inmensa su belleza en el río-mar, 
las nubes decoran el horizonte, 
como ovejas taciturnas, leales a su pastora blanca, 
el vaivén marino tiende una alfombra de olas suaves,
que la luna tiñe con su blanco estelar.

II

El barco como invitado privilegiado, 
marca el paso donde el mar extiende su alfombra, 
y la luna se pasea redonda, un poco vanidosa,
en la filigrana negra celestial.

III

La orquesta celestial de estrellas, 
hace un guiño al firmamento.
Y en la amplitud de la noche, 
la luna regala un viento que despeina las preocupaciones,
y te invita a contemplar su belleza infinita.

IV

Las luces de Colonia se alejan, 
Se ven titilantes los barcos, que otean el infinito,
ella los invita a cruzar su inmenso mar,
en su noche sureña embalsamada de viento y estrellas,
Que anuncia la bohemia de la otra orilla porteña.

sábado, 25 de abril de 2015

Viajeros: el sueño como ADN


Es un personaje un poco extraño visto desde los ojos de un local tradicional. Se ven más características diferentes que comunes de esta raza, con variedad casi infinita de personajes, de distintos colores, edades, continentes, profesiones... con algunas características en común:



El viajero trabajador "a puro lomo". Se ve mucho en los países que reciben viajeros mediante visas "Work and travel" o similar, que trabajan en fábricas, mozos, servicio al cliente, o en el campo. Una vez en el lugar, arranca la carrera todos de la misma linea y ya casi no diferenciás su origen social. Todos esforzándose por igual. Una fábrica puede tener limpiando sus pisos a abogados o un campo con "pickeros" contadores. Hay gente que suspende la carrera, o que ha tomado el viaje como un cambio de aire debido a sus malos hábitos en el país de origen.
Hablando de origen, los europeos son los que mas tienen instaurado el concepto de viajar, encontrás a miles en todas partes. A los 27 años han vivido en EEUU, Australia, Suiza y Nueva Zelanda, y más. Algunos tienen hermanos en Nueva Zelanda, en Inglaterra y en Canadá. Por lo general los europeos son mas jóvenes al empezar sus viajes.
Asiáticos y Latinos marcan presencia. A la voz de "yo a Argentina no vuelvo más", cuentan sus planes de viajar por 10 años, o gente que dice que después se va a Australia, después China y así, que piensa terminar en 5 años. Son muchos, cada vez más. 

También están los que viajan por unos meses, o los que no dudan en volver cuando le mandan un mail del trabajo.
Es muy interesante ver la alta la taza de cumplimientos de estos objetivos dentro de esta "raza".

Hay varias maneras de encarar el viaje:

Está en un extremo el viajero que brinda. Trabaja para tomar todos los días su cerveza y se lo ve bastante pasivo, solo motivado por tomar y salir de noche a gastarse todo el sueldo.

En el otro extremo está el viajero del minuto = dólar. Le saca la movida al aparato de marcar en la fábrica de manera de marcar y 23 para que le paguen como que trabajó hasta y media y cuida cada dólar como si fuera oro. Estos últimos por lo general quieren ahorrar para después viajar.

El viajero social. Es el mas soñador pero sigue siendo conservador. Es capaz de meterse en cualquier asentamiento, parroquia, organización, con un sol que parte la tierra, peligros, y hablar con empresas, vecinos, el-que-se-le-cruce, para conseguir brazos y dinero para apoyar a personas desfavorecidas. Dios le regaló mucha energía condensada para que mueva un cambio en el mundo. Vi

da e intensidad conforman su alma, son líderes, preocupados por temas mas allá de su comodidad inmediata. Su mirada tiene un brillo sabio, es maduro, difícil verlo quejarse por el día a día.


El viajero emprendesario. Su empresa es como si fuera su hija, busca vivir independiente, igual de soñador, y enérgico que su par anterior. Los límites entre el trabajo y el disfrute personal son bien borrosos: trabaja en cualquier momento sin darse cuenta porque ama lo q hace y es parte de su diversión. Aprovecha los eventos sociales de los fines de semana para hablar con gente interesante que le dé un buen consejo, o información. Puede haber caminado por muchos lugares, turísticos o no, pero no se pudo tomar mas de 10 días de vacaciones en el año, pegados a los findes y en distintos lugares. Si dura mas de 2 años, tiene en su haber un MBA practico (que ha pagado con porrazos, negativas, privaciones, ademas de dinero y falta del mismo).

Ambos han conversado con empresarios, lideres y personas destacadas de todos los paises, con el motivo de pedirles apoyo, o venderles su proyecto. Son una enciclopedia viviente. La vida es una aventura llena de vallas para saltar.



Pensándolo un poco, capaz que no esta del todo bien llamarlo raza, no tienen casi elementos en común entre ellos, solo el hecho de ir atrás de un sueño sin medir consecuencias. Pedazo de distintivo.


Aportes de Mauro Senatore, de su experiencia viajera en Nueva Zelanda.

sábado, 11 de abril de 2015

Lluvias de abril

Atardeceres mansos,
Recogimiento de los vestigios veraniegos,
Pinceladas de otoño.
La brisa acaricia con su cadencia dorada
del atardecer y hojas caducas.
Un mate, una charla
Miradas, sin tiempo,
pasos cansinos,
nostalgia en clave sureña.
Calma deliciosa.

viernes, 26 de diciembre de 2014

Cumpleaños en clave de rumba barranquillera

Marimondas en el carnaval de Barranquilla, Colombia.

Canavaleando carnavaleando,
Brilla Barranquilla, color, sombreros vueltiaos y tamboras,
porque tu sabes dibujar sonrisas,
e invitas a la fiesta de la vida,
con alegría y vitalidad a los que te rodean.

Carnavaleando carnavaleando,
vibras con simpleza y encanto,
con tus modales histriónicos caballerosos,
regalas "mi vida" a las muchachas,
y nos enseñas que la vida es para gozarla.

Te veo carnavaleando,
entre marimondas coloridas y espíritu positivo,
dedicado como el mejor guía turístico a tus amigos,
haces caso omiso del calor sofocante,
en historias con alma que hacen bella a tu ciudad.

Y entre carnavales de la vida,
te veo hoy sonriendo,
porque tienes un año más para celebrar,
para bailar, agasajar, emprender, amar y avanzar,
rumbeando en la alegría de Dios.

Feliz cumpleaños barranquillero querido!!


Música de fondo: Carnaval de Barranquilla.

Otras historias de Barranquilla y del barranquillero:


Encantos escondidos.
A Barranquilla II.
Se decreta carnaval.

domingo, 21 de diciembre de 2014

Montañas de la ciudad de la eterna primavera


Homenaje a Medellín



Medellín, tenés algo que encantás a los turistas, sabes? 
Entre tus montañas y ríos luminosos,
asoma un poco de locura de Río, 
en una ciudad comerciante árabe,
un aire tecnológico innovador de Santiago 
con un toque artístico y esteticismo extremo.


Mezcla de contrastes, 
peligro y color, felicidad y dolor 
al son de la música camuflada 
entre naturaleza selvática,
desvivida por florecer entre el cemento.

Aroma a fruta y café, seducción,

en son de salsa brava,
las curvas contoneadas de esa mujer exótica, 
atraen ese hombre que caballeroso la homenajea.

Historias de amor, locura y muerte,
gama de grises en prostitución y bondad,
inundan las calles en tormenta de sentimientos, 
como si caminaras por las páginas de un libro de García Márquez;
donde vida y muerte conviven naturalmente.

La cotidianidad avanza turbulenta, 
muta con hambre de todo lo nuevo. 
Así como la naturaleza, 
ella tiene un empuje para dejar su pasado atrás
Absorbe arte, moda, música, con caricias de verde natural 
y crea continuamente
en una sinfonía de hermosura en su hacer. 

El amanecer encuadra un futuro optimista, 
bello y puro, 
como una adolescente que sufrió los peores ultrajos 
pero confía en sí misma,
para construir sus sueños. 
Y al ocaso, su alma feliz y enérgica,
renace una y otra vez, encantadora.
Bitácora de primavera veraniega, 
no en vano te llaman la ciudad de la eterna primavera.

Medellín emblema del realismo mágico colombiano,
seductora irresistible de viajeros y escritores, 
alimentas un hechizo difícil de resistir, 
porque te abres camino a la vida, 
en una revolución de pasión, 
en clave de ave Fénix, como no he visto en otro lugar.


Esa eres Medellín, haces querer volver. 



Escucha: Me voy para Medellín, El Combo de las Estrellas, para motivarse en agosto, para ir a la Feria de las Flores (agosto).

miércoles, 3 de diciembre de 2014

Cadencia de atardecer en tornasol



Ocaso natural, cadencioso en paleta tornasolada,
degradé de atardecer lento...


Abre su corazón primaveral alegre,
al multicolor verano de frescura marina...



Candela sonora de nubes 
danzantes con toque de trópico,
desvisten suavemente la bóveda celeste,




Y nostalgian seductoras con pinceles acuáticos,
en un atardecer de brisa orgánica...


Fotolenguaje de versos exóticos, musicales,
soplan nubes en compás de camaleón.


Atardece en clave de tornasolado tropical,
con movimientos de candombe
embalsamado de reflejos,
y atardecer que abraza a los visitantes experimentales.


Los caminantes dejan sus huellas aventureras al final del día,
caderas de mar renuente, con movimiento delicioso,
fresco que calma el alma...



Al oriente y poniente unidos en un solo lienzo eterno,
fluye la marina espumosa, en ritmo de tiro y retiro,
recorre el éxtasis celestial Divino...


Fragua, cadencia y ritmo, 
agua en degradé de caminos,
abren paso a la noche,
con su luna oronda y vigilante....


Ella recorre el cielo, elegante y celestina,
jugando con las palmeras, 
y acaricia suave el rostro azul nocturno encantado.


El cielo sonríe y espera en el Río de la Plata, en mi playa privada de Las Toscas.