miércoles, 19 de febrero de 2014

Valparaíso de color


Valparaíso, de estilosos colores carnavalescos y música de autor,
azulejos marmolados con graffiti subversivo,
letreros asíntonos envueltos en arte muralesco derrochón.
Ciudad porteña patrimonio de la humanidad.

Tus casas coloridas escalan tus cerros en bloque,
el Cerro Alegre enmarca el sol poniente,
en tejados de chapa y cuerdas de ropa saltimbanqui,
pincelan el ocaso bohemio y verde anarquista.

















Valparaíso de estilo inglés barroco de antaño,
con vestigios de marinos divertidos,
que caminan en tus senderos escalonados
sus torsos se inclinan al son de las copas de vino chileno,
mientras corretean en tus escaleras herrumbradas.

Faroles antiguos imponen el espectro de tu elegancia,
balcones sucios, colgantes de flores silvestres,
buses locos, vagones y palomas atrevidas,
aromas a pescado y orín en tus paredes,
acarician la delicada pérgola iluminada por el sol.





















Hoy tus caminantes contemplan tus cerros encantados,
un paso por las casas de tés y ferias ambulantes,
les susurran secretos de los años mozos,
de cuando eras puerto principal,
historias escondidas de esos marinos locos,
que se inspiraban en mujeres con encanto viajero.

Valparaíso ciudad porteña, altanera y abierta,
palmeras mecidas en las calles empedradas.
Tus muros se levantan artísticos en la bohemia de tu mar.
Ciudad de tonos fuertes, risas y música,
pincelan tu desorden en clave cultural.
Valparaíso hermosa, te vuelvo a contemplar.

Se recomienda leer el poema junto con esta canción: Valparaíso, la joya del Pacífico. 

1 comentario:

Leandro Oréfice dijo...

Buena visón de Valpo.
Creo que faltó la mezcla de su belleza histórica con la suciedad de una ciudad porteña.