lunes, 15 de julio de 2013

Sonrisa en la barra (Veo veo)



Luego de haber dictado la clase de técnicas y fundamentos para acercarse al sexo opuesto en una discoteca, el sensei brasilero despierta la curiosidad de sus alumnos.

-¿Qué técnica recomendás para un hombre en la conquista chilena?
-El dos por uno con la chica de la barra.
El sensei camina de un lado a otro, sonriente, ladea la cabeza de forma pícara y bebe un vaso de piscola. 
- Para mí las chicas de la barra son un desafío – explica con paciencia sabia de que el fruto caerá maduro-. Es difícil conversar con ellas porque atienden al público. Así que voy, pido un trago, y le empiezo a conversar. Como no suele prestar atención le digo que la espero a la salida. Y me tomo tieeeeempo para contemplarlas – guiña su ojo y deja caer su mano con soltura, análogo a la silueta esbelta de las mozas.
-¿Qué más?
-Al segundo trago, le digo ‘no hay segundo trago, pásame tu celular por favor’ – la sonrisa experta del sensei despierta carcajadas en los presentes, que lo animan a beber para que les enseñe su arte de conquista.