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domingo, 9 de septiembre de 2012

La conquista: el 2 x 1

En una noche santiaguina primaveral, el Sensei calculaba sus estrategias para vivir una noche desafiante, con su estilo profesional inigualable.
-¿Qué técnica recomendás para un hombre en la conquista chilena?
-El dos por uno con la chica de la barra.
-¿?
Los pasos felinos del Sensei recorren de un lado a otro del salón, sonriente, ladea la cabeza de forma pícara y bebe un vaso de piscola.
-Para mí, las chicas de la barra son un desafío –dice, con la sabia paciencia de que el fruto caerá maduro-. Es difícil hablar con ellas porque atienden al público. Así que voy, pido un trago y le empiezo a conversar. Como no suele prestar atención le digo que la espero a la salida. Y me tomo tiempo para contemplarlas –explica el brasilero con un guiño, mientras deja caer su mano con soltura, en movimiento análogo a la silueta de la mujer de bar.
-¿Qué más?
-Al segundo trago, le digo “no hay segundo trago, pásame tu celular por favor” –el Sensei brasilero despierta carcajadas en los presentes, mientras lo alientan a beber para que les enseñe sus secretos de encanto.
(Continuará. Sigue las anécdotas del Sensei twitter: @elsenseib).

sábado, 14 de julio de 2012

La conquista

Foto: gettyimages

-El arte de la conquista es como en la selva, primitivo. Movimientos, miradas, gestos, olores, alcohol, la noche, música y claro, convenciones sociales, todo cuenta más que las palabras en esta samba da vida –los ojos celestes del Sensei brasilero brillaban mientras empezaba su clase de relaciones interpersonales).

-Contame.
-Hay que agarrar a la chica, despacito, así casual, como parte del baile, -el Sensei lentamente, con una mirada seductora mueve su mano bronceada de trópico hasta la cintura de su supuesta acompañante- una conversación simpática, un trago y listo. Todo a su ritmo, aunque en Chile es diferente.
-¿En qué sentido?
-El chileno invita a un trago pero no avanza. No agarra a la chica.
-¿Y qué hace?
-Empieza a palabrear un poco “cuál es tu nombre y cuánto”, el apellido es el primer dardo para el blanco de las categorías. Luego “de donde erís”, “trabajai”, “estudiaste”, “en qué colegio…”.
-Mmm, ¿habla mucho?
-No tanto, suele tomar más, y cuando está borracho le sale el cazador animal "guashitaaa que rica estaiiiiii", exhala su vaho alcohólico, se encima a la chica con su reggaetón sexy, en su mente, claro está – dice con su sonrisa de experto-, mientras baja sus “garras” finalizando la representación.
¿Entonces la conquista?
-Como te decía, en vez de acercarse a la chica suavemente e “involucrarla”, va por más tragos y trata de emborrachar a su acompañante. Ahí los dos felices continúan bailando, más “hot”, en fin, todo a su ritmo.

sábado, 3 de marzo de 2012

La ley

Mate uruguayo.
-El mate es ley- dice mi amiga Pato. Ella es argentina, y comparte la afición matera igual que los uruguayos. Salvo que lo preparamos diferente (yo con montañita, aunque ella concuerda que es un indicador de calidad), sostenemos que el mate es esencial para una buena charla.

-Es verdad-, me reí con ella. -Estos días en Uruguay vi el mate hasta en la sopa.

No en la sopa, pero sí antes de la misma, después del postre y antes de la cena. En la calle, traqueteando en los ómnibus, como una extensión del brazo, incluso mecido en el cochecito de un bebé. Siempre el mate acogedor está entre rondas de amigos que charlan de la vida como si la tarde no fuera a terminar. Cada uno tiene su mate, pero la ley es compartir uno o dos. Es la bienvenida al hogar. En la playa el sol caliente no impide el tomar litros de la infusión con yerba amarga mientras se suda la gota gorda. Y ¡ay de ponerle azúcar!, o de dejarle caer la montañita. Menos de devolverlo con agua o de mover la bombilla. Esto es un casi pecado que será sancionado con un reto y un fuerte "¡no!"

-Los chilenos no entienden, uno acá se mide porque se queda sin yerba - agrega Pato-, pero si no...

Les dejo unas publicidades uruguayas que muestran hasta dónde va "la ley".

Con una mano alcanza.
Llevarle el mate a un amigo.
Mi mate, tu mate.

miércoles, 14 de diciembre de 2011

Síntomas


Hay algunos síntomas que denotan que uno "está creciendo" y no tiene tantas energías para salir, cuando se encuentra hablando o actuando de la siguiente manera:
-La multitud es como un sauna de olores rancios y gente amuchumbrada.
-La discoteca se parece al metro, solo que en la disco la gente está de buen humor por el alcohol y fuma.
-Toma menos y de mejor calidad. El vinito de botella en casa es mucho más usual que la cerveza empinada camino al baile.
-Uno ya piensa en disfrutar el domingo soleado en vez de quedarse dos horas más bailando.
-Dice: "qué linda conversación, ojalá la repitamos" en vez de "qué bueno que estuvo el baile".

P.D.: Sobre la foto, busqué "madurar" en el buscador y me apareció esta imagen. Sabía que luego de escrbir sobre la palta, ella me perseguiría.

sábado, 30 de abril de 2011

Chilensis noenses

-Pucha, los chilenos no saben decir que no Felipe!!!
-Mm seee!
-Siempre te esquivan, te dicen que sí pero después desaparecen!! Incluso te mandan para la "loma del ojete" igual porque les da cosa decirte que no saben dónde queda ese lugar que les preguntaste.
-¡Jajaja! Es verdad. Pero hay una situación en que son especialistas para decir que no.
-¿Cuál????
-En un baile. Vas a invitar a una mujer, ahí todas te dicen que no. Siempre.
-¿Ah sí?
-Recuerda: para todo sí, salvo para bailar que son "secas"* para decir que no.

*Seco: en chileno, significa ser muy bueno para algo, ser especialista.

lunes, 15 de diciembre de 2008

Pequeña falta de respeto


Evidentemente los hermanos menores se benefician del mayor. Los resúmenes para los exámenes, las fotocopias, buscar información para las Universidades... presentar amigos y noviecitos en casa. Pero lo mejor de todo (para los menores) es que se benefician del ablandamiento de los padres.

Hace unos años mi hermana chica, que no había cumplido 15, se vestía como para una salida nocturna... pero esa vez se maquillaba.
-¿Mamá, a dónde va Eva?
-Al baile
-¿Del liceo?
-No no, a Basilón.
_¿?

Basilón es una de las discotecas bailables de San José. Dejan entrar menores evidentemente, pero quería averiguar cómo mi hermana logró ir al baile así de fácil y a los 14.
¿Vos pediste? Sí. ¿Y papá no te encajó una lata? ¿Qué lata? ¿No te dio algún consejo? Que no tome mucho. Y... ¿nada más? 
Recuerdo que a los 15, casi 16, me comí el "ojo con los muchachos, el alcohol, la droga que te pueden poner en la bebida y bla bla...". Y ese permiso me costó esfuerzo.

La catorceañera siguió pintándose. Tocaron timbre. ¿Cómo van? Caminando. ¿¿?? Sí, a la 1 de la madrugada.
Convengamos que existen algunas desventajas como soportar los "nada que ver a tu hermana mayor", y como que existe la presión externa de mejorar la reputación familiar si el primero es un desastre, o al menos, mantenerla. Un punto a favor de los menores.

Otras situaciones en las que el mayor debe ser tolerante en la niñez:

-"Sos la más grande, ¿no te da vergüenza?" - la vecina de enfrente desde que yo tenía 6 a 12.
-"Guardame los apuntes de este año, ya sabés" - hermanos menores.