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domingo, 7 de abril de 2019

Febrero es carnaval en Uruguay

Atardecer en Uruguay

Me gusta cuando voy a Uruguay. Cuando aterriza el avión en el aeropuerto de Montevideo, el corazón encuentra un acomodo perfecto, y una sensación de que todo va a estar bien:  relájate y deja fluir. “Menos es más”, esa frase ahora cobra sentido, como cuando te pones un perfume bueno en un frasco de 5ml. 

La parsimonia armoniosa de Montevideo en febrero es hermosura y simpleza. En febrero la capital palpita con su esencia más genuina, mezclada con la alegría veraniega y carnavalera. 
Las calles llenas de árboles decoradas con flores, espectáculos en los parques, filas de gente corriendo con vitalidad en la rambla, picaditas de futbol en las placitas, bailarines de tango o artistas callejeros innovando con nuevas melodías, gente caminando y conversando entre mates como si la tarde no pasara. El atardecer es un espectáculo digno de ver. La gente se arrima a las orillas de la playa y se sienta a verlo entre conversaciones y risas sin límite, aplaude cuando se esconde el sol en el agua, en una acuarela celestial de anaranjados, rojizos y lilas tornasolados. A veces, los tamboriles suenan acompasando tamaña belleza andante. A veces la lluvia barre con los planes, y te deja envuelto en un viento fresco con un aroma a mar dulce que juguetea enredándote el pelo.

Tablado de Carnaval en Montevideo

Y la noche es tan bohemia, que el atardecer genera expectativas de momentos más disfrutables aún. En febrero todas las noches son de carnaval. Un carnaval bien acorde a nuestra idiosincrasia, claro: en vez de ser un “festival de la carne” de 3 días de fiesta descarrilada como es su origen, dura 40 noches tranquilas de estar sentado y aplaudiendo en familia con mate y choripán, un espectáculo cómico-intelectual y una obra de arte en los vestuarios y maquillajes de los murguistas. Las murgas critican y se quejan, y como uruguayos se ve que nos sentimos bien quejándonos con ojo de aguja, y en general, no hacemos nada para cambiarlo. Las quejas van desde el gobierno hasta temas que no podemos controlar como el clima o los mosquitos. Pero como es febrero, las conversaciones de “vaso medio vacío” tienden a ser más de “vaso medio lleno”.

Helados deliciosos decoran las playas y esto es importante: la vaca es sagrada, pero por un motivo opuesto a India: se come todo, en cantidades industriales, la vaca y sus derivados son la comida más deliciosa del mundo. La gente no se da cuenta de que usa y abusa de la vaca hasta que llega el examen de colesterol y le hecha la culpa a la edad o a la situación económica. Cualquier comida que no tenga algo de vaca es “rara” o vegana (aunque no se suele manejar correctamente este concepto porque es difícil que exista comida sin carne o sus derivados). 
Cuando pasas los días, la simpleza reinante surte efecto: sientes que algunas cosas están de más, no necesitas glamour, ni marcas, ni maquillaje, ni adornos caros. No necesitas un vestido nuevo para una ocasión, ni muebles nuevos, o cambiar el celular, ni comer en un restaurante fino. Montevideo parece caminar un paso al costado de los estímulos de compra respecto a otras capitales. Sientes que estás bien así como estás sin necesidad de más y que puedes conversar con todo el mundo así como sos. La gente suele disfrutar horas conversando contigo sin motivo alguno, con una espontaneidad muy divertida, casi inocente, que se delata por la mirada seguida de una sonrisa y de decir lo que piensa sin pensar mucho lo que dice.
Menos es más. Montevideo está plantada de corazón al mar, parada en la orilla de la playa con los brazos bien abiertos respirando hacia el mundo, diciéndole al tiempo que no corra, que no tiene apuro. Parece que eso le diera el carácter a nuestra capital. 

Y si decides irte, vuelve cuando quieras, ella te despeina con su viento marino intenso, para recordarte que te recibe con los brazos abiertos, como si no hubiera pasado el tiempo. 

sábado, 30 de junio de 2018

Carta a Luis y a los muchachos celestes

En Vietnam con la Celeste

No me imaginé que nuestra camiseta era tan conocida, especialmente la tuya Suárez.

En Asia, durante dos meses salí con la camiseta 9 y las miradas curiosas iban apareciendo. "Suareeez" me decían sonriendo en Indonesia, "Suareeez" en Malasia,
En Vietnam una pareja con niños en una moto me gritó entusiasmados tu apellido al pasar. Y en pueblos donde sólo hablaban vietnamita, intercambiamos ademanes y sonrisas porque sí sabían pronunciar tu apellido con claridad.

En Myanmar, un país donde apenas conocen a algún actor de Hollywood, ahí estabas, omnipresente. Tu camiseta despierta sonrisas y conversaciones espontáneas. Me hacían ademán de mordida, "el mordedor".

Diariamente me siento en la obligación de defenderte, que tu no sos malo, que los niños muerden y excusas que uno da al hablar de un hermano ante desconocidos. En Asia, lo único que conocían de Uruguay era tu camiseta, y a vos, así que cuando me veían, me trataban como si yo mañana fuera a tomar mate contigo y te diera sus mensajes.

Lo más simpático fue cuando me salvaste en Singapur. Necesitaba llegar al Centro comercial y no tenía moneda local para pagar el metro. La casa de cambio más cercana estaba muy lejos y no tenía tiempo. Usé mi comodín, le dije que soy uruguaya y funcionó! El asistente del metro sonrió con ganas y una vez más escuché el "Suareeeez". "Yo voy a ir a conocer Uruguay algún día, soy fan de Suárez", mencionó. Es más, me ofreció prestarme dinero si regresaba a devolvérselo.

Hoy en día doy talleres empresariales, para motivar a profesionales a que sean constantes y a formar buenos hábitos de venta. Les hablo de ustedes, del "método maestro" de Tabárez, de la cultura futbolera, la constancia y la pasión que los movió a ustedes. En fútbol jamás nos quejamos de que somos un país pequeño, que es difícil tener una selección como la de Inglaterra o Brasil, países 20 veces y 60 veces mayores. Ni lo pensamos, vamos por la meta con todo, a veces la logramos, o avanzamos de forma constante, eso es lo que importa.
Y así todo el mundo entiende, que el gol no viene solo, se construye, con pasión y constancia, y que los únicos que están en la cancha para hacerlo son los jugadores. Y sonríen.
Y una vez más me salvaron muchachos, todo el equipo de la Celeste!

Ahora nos despertaron más que una sonrisa a todos los uruguayos! Gracias!

sábado, 23 de mayo de 2015

Noche de luna en el Río de la Plata

Noche de luna en el Río de la Plata, by Manueljo.

I

El barco avanza lento, 
La luna refleja inmensa su belleza en el río-mar, 
las nubes decoran el horizonte, 
como ovejas taciturnas, leales a su pastora blanca, 
el vaivén marino tiende una alfombra de olas suaves,
que la luna tiñe con su blanco estelar.

II

El barco como invitado privilegiado, 
marca el paso donde el mar extiende su alfombra, 
y la luna se pasea redonda, un poco vanidosa,
en la filigrana negra celestial.

III

La orquesta celestial de estrellas, 
hace un guiño al firmamento.
Y en la amplitud de la noche, 
la luna regala un viento que despeina las preocupaciones,
y te invita a contemplar su belleza infinita.

IV

Las luces de Colonia se alejan, 
Se ven titilantes los barcos, que otean el infinito,
ella los invita a cruzar su inmenso mar,
en su noche sureña embalsamada de viento y estrellas,
Que anuncia la bohemia de la otra orilla porteña.

miércoles, 3 de diciembre de 2014

Cadencia de atardecer en tornasol



Ocaso natural, cadencioso en paleta tornasolada,
degradé de atardecer lento...


Abre su corazón primaveral alegre,
al multicolor verano de frescura marina...



Candela sonora de nubes 
danzantes con toque de trópico,
desvisten suavemente la bóveda celeste,




Y nostalgian seductoras con pinceles acuáticos,
en un atardecer de brisa orgánica...


Fotolenguaje de versos exóticos, musicales,
soplan nubes en compás de camaleón.


Atardece en clave de tornasolado tropical,
con movimientos de candombe
embalsamado de reflejos,
y atardecer que abraza a los visitantes experimentales.


Los caminantes dejan sus huellas aventureras al final del día,
caderas de mar renuente, con movimiento delicioso,
fresco que calma el alma...



Al oriente y poniente unidos en un solo lienzo eterno,
fluye la marina espumosa, en ritmo de tiro y retiro,
recorre el éxtasis celestial Divino...


Fragua, cadencia y ritmo, 
agua en degradé de caminos,
abren paso a la noche,
con su luna oronda y vigilante....


Ella recorre el cielo, elegante y celestina,
jugando con las palmeras, 
y acaricia suave el rostro azul nocturno encantado.


El cielo sonríe y espera en el Río de la Plata, en mi playa privada de Las Toscas.

miércoles, 12 de noviembre de 2014

Carta a mi hermana licenciada en Relaciones Laborales

Mañana floreciente en el jardín de casa. Las Toscas, Uruguay.

Querida Evangelina,

Felicitaciones y bendiciones por un año más de la aventura de tu vida. Un año muy especial, ahora como profesional licenciada de los recursos humanos, tu misión es grande, y hermosa.

Gestionás el recurso más valioso que tienen las personas: su tiempo. Tiempo de su vida que podrían estar impulsando otro proyecto, o pasar con su familia. Gestionás sueños, motivaciones, aprendizajes, porque cada trabajo es una escuela y un campo de fútbol con muchos partidos.

Sos director técnico, juez y periodista a la vez. Motivas, empujas un equipo que alcance los objetivos de todos, en armonía, promoviendo la paz, malabareando con distintos intereses. Sos un medio de comunicación en quién naturalmente todos confían, y a veces, tu misión puede volverse jodidamente hermosa, pero hermosa al fin.

Tu agregarás valor al equipo generando buenos hábitos, promoviendo valores positivos en las organizaciones, acciones que los beneficien a todos, detectando problemas y tratando de corregirlos. Cuando una organización incorpora buenos hábitos, la felicidad aumenta automáticamente, y tú mejor que yo sabes qué pasa cuando aumenta la felicidad de las personas.
Estas cambiando el mundo, porque tienes el poder de hacer que muchos mundos sean mejores, y eso es contagioso; es todo un arte.
Cuando sientas dudas de como hacerlo, fortalece tu voluntad y predica con el ejemplo, actuando. Cultívate en valores, en productividad, conocimiento, entusiasmo, practicidad de empresa, espiritualidad y amor. Aprende y escucha, que repercutirá en tu alma y en tu actuar. Es la mejor manera de inspirar para que otros te sigan.

Sería aburrido que veas tu trabajo como la simple contratacion, despidos, organizar cumpleaños, gestionar licencias y remuneraciones.

Tu misión es hermosa, a veces jodidamente hermosa, pero tienes alma, salud, familia, amigos y a Dios que están contigo, tremendo equipo no?

Te quiero mucho querida, te deseo lo mejor para ti este año.

Un beso de la hermana mayor.

PD: te puse Evangelina, sino porque tu nombre es divino y no te lo solemos decir completo, no estoy enojada.

sábado, 7 de junio de 2014

¿Pasión?


¿Qué es? Un SENTIMIENTO que nace del alma,


¿Qué puede ser más IMPORTANTE?











Prioridades son prioridades.

El movimiento empresarial se suma al fanatismo.

 



Pecado sería tener una vidriera y no decorarla como corresponde...

Una alimentación sana

Yo no sé si entré al supermercado o al estadio. Afiches, pelotas, alfajores, banderas, música de arenga campeona se escucha desde marzo en los comercios. 



El sentimiento Celeste inunda la ciudad: los edificios embanderados día y noche...






Es imposible no volverse Celeste!          

                   
pero siempre esperando hasta el último minuto para festejar


                                                                         


Un juego con pura mística!!

Superhéroes no nos faltan ahora...



Y nos volvemos más fieles que nunca!!!  


Intervención en la estatua de Juan Pablo II durante el Mundial 2010. Montevideo.
Foto: Paz Sartori.



sábado, 1 de febrero de 2014

Pasos de La Pedrera

Atardecer con encanto en La Pedrera. Foto: Juan M. Araya.

La Pedrera, bohemia y natural,
de pasos sin apuro, caderas cadenciosas y pareos al viento,
desfilan por tu empedrado de faroles negros,
escoltado de sonrisas simples en caras bronceadas.

La Pedrera de calles encajonadas,
chivitos, cerveza, mates y tablas de surf,
con librerías y rincones de diseño independiente.
tus días radiantes marcan el verano, relajado y sin tiempo.


Mujer bronceada, tranquila,
con aire musical y espontáneo
bajo el sol ardiente, olas surferas y espuma desbordante,
avanzas en la arena de ocaso dorado rústico .

El tun tun de tambores candomberos,
el chas chas de bailarines que acompasan,
un cantante que acompasa con su reagge,
son sorprendidos por la lluvia nocturna
que con aire fresco, envuelve la noche encantada de aroma dulzón.

Fotos chivito y tormenta: Felipe Ríos.

miércoles, 11 de diciembre de 2013

La vuelta

Si no entendés, date la vuelta por las dudas.
Fuente: http://mariavalgo.wordpress.com/

-Y la vuelta a la plaza los domingos es un clásico - decía Juan, uruguayo recién llegado a Chile.

Me reí. Claro que sí, la infaltable vuelta dominical o vespertina los viernes o sábados, a pie, bici, moto o auto, la ansiada vuelta era un motivo para salir para los provincianos uruguayos (del interior).

-Vamos a ver quién da una vuelta a la plaza:

-Los que regresan el finde de estudiar de Montevideo. Un poco más seguros que los residentes de la ciudad pequeña, marcan más presencia: por algo estudian en la capital y el fin de semana es de ellos. Hay que salir para ver qué hay de nuevo, y sentarse en el banco frente al club (estos bancos son los más importantes, para los que todavía están en la secundaria, están los bancos frente al teatro o los del centro de la plaza).
-El que sale a mostrar la moto nueva, y bocinea a sus amigos con gritos cancheros, pero se enteró hasta el abuelito sordo de la otra punta de la plaza. Después de la cuarta vuelta, ya nadie lo saluda, pero él sigue creyéndose el más cool del mundo.
-Las lindas de la ciudad. Ellas tienen que mantener su reinado de popularidad en alta. Con su pelo largo al viento, aguantarán vistiendo lo más corto que puedan hasta que llegue el frío invernal. Caminando o en moto, o es conveniente que den más de 2 vueltas, para mantener su halo de exclusividad.
-Y los chetos. Con remera polo o de cuellito imitación, championes adidas y vaqueros, salen sonrientes y bien simpáticos saludando a sus amigos. Los lindos pueden dar hasta 3 vueltas, también deben mantener su imagen en alto, pero se les perdona que estén buscando algo más para ver. 
-No falta el que luce su aire de ciudad capitalina ante los locatarios del "pueblito". Probablemente venga en auto y sea la novedad. Aunque no lo crea, las chicas de la ciudad ya corrieron el chisme y probablemente tendrá una buena noche bien bailada como "el nuevo". 
-El plancha también da su vuelta, metiendole un ruidaje al motor como si fuera de motocross, con su gorrito para atrás, a ver si alguien le da bola, distinto de un inspector de tránsito o policía.
-El matero / la matera empedernidos, que no sueltan el mate ni para frenar. ¡Ooooooso que se te cae! pero con la mejor guiñada canchera, paran en la mitad de la cuadra, para acercarle un mate a un amigo. 

Me acuerdo que no podía regresar a casa sin "dar una vuelta", era como si me hubieran mandado al supermercado y me hubiera faltado la harina para el pastel de la cena. La mía era en moto o caminando con amigas. ¿Y la tuya?

Nota: Coca - Cola cuando lanzó su yerba "La vuelta", lo hizo en las provincias de Argentina, conversando con otros extranjeros, la vuelta a la plaza es un hito cultural no claramente identificado por los locatarios de las ciudades pequeñas. 

sábado, 1 de junio de 2013

Uruguayeces

Un clásico, estadio lleno, una manera de vivir genuinamente la nostalgia uruguaya: la pelota hace revivir los momentos de felicidad de partidos vistos o jugados por los espectadores.

A él le daban gracia algunas uruguayeces.

-Ahora entiendo por qué sacan tan buenos jugadores, siendo tan pocos.

-¿Por?

-Bueno, porque apenas caminan ya los meten a un equipo de fútbol.

-Ah sí, hay un equipo por cuadra.

-Pero lo mejor es que la madre va a ver al niño a los partidos, y lo alienta como si eso fuera la misión de su vida en el mundo: meter la pelota en el arco. Literalmente, maman fútbol.

-Pero no sabés lo que es el padre.

-Sí sí, si hablás con cualquier hombre, te repite 100 veces que el pase y el gol de su hijo son increíbles y ya te pintan jugando en la división mayor. Si escuchas a los hombres, pensás que Uruguay tendrá más de un millón de jugadores profesionales.

-Jajaja, y bueno, para ahí vamos.

-Sabes... todos son jugadores de fútbol, pero que por x razón trabajaron en otra cosa. Entonces tratarán por todos los medios, de que su hijo resulte con la profesión nacional, nostalgiando del gol que metieron en aquel glorioso estadio repleto...que es el campito del barrio, claro.

-Ohhh sí, la nostalgia futbolera es vida.

-Sí, lo del primer Mundial no se les olvidará nunca. Hasta un niño de 10 años nostalgía del Uruguay de los 30. No sé de qué puede tener nostalgia un niño, pero en Uruguay la tiene.

domingo, 28 de abril de 2013

Otoño

Atardecer, 27 de abril, Las Toscas, Uruguay.
 
Atardece en tu playa de inspiración impresionista, nubes tornasoladas en degradé de viento,
tus dunas verdes y árboles pincelan tu costa de tranquilidad perenne.
La euforia de verano yace en tu infinidad océanica lejos de las orillas,
nos regalas brisas veraniegas, camufladas en tus dorados frescos de otoño.
 
El horizonte cincelado celeste y naranja, reposa en tu mar pacífico,
acaricia tus arenas finas bordadas con huellas de pescadores,
tus caminantes respiran tu inmensidad natural,
observan el sol sin tiempo, de espaldas a las olas y mecidos por la brisa, 
esperando el fin de la narrativa otoñal rioplatense.
Las gaviotas decoran tu atardecer en pausa, gotas marinas y pies descalzos
se apresuran a salir del paisaje antes que los desampares de tu calidez.
 
 

miércoles, 18 de julio de 2012

Efemérides de gol


Ansiedad, latidos, pelota que vuela y sonido abrasante que envuelve el nerviosismo celeste, "pum", la gota en la frente,  "noooooooo, uuuuuuuuuuuuuh", camisetas, banderas, puños agarrados, tensión, ojos bien abiertos, bocas abiertas de desgarradores "gooooooooooooooooooollll", saltos, saltados y exaltados, ansiedad, latidos, pelota que vuela y sonido abrasante que envuelve el nerviosismo celeste, "paf", recuerdos, nostalgia de goles campeones, presión a los jugadores, viento, lágrimas, la gota que baja por la mejilla, piernas que corren, brazos revoleados, el bullicio de la victoria de tres millones envuelve cada grupo de uruguayos en el mundo, mareo, alegría, calles repletas, no hay frío, ni dolor, alegría celeste sin fin que invade la ciudad. Genética de gol.

-Ustedes están locos por el fútbol- me dice un amigo extranjero.
En homenaje a la selección celeste:
a un año del Argentinazo,
a dos años del 4° puesto en el Mundial (Sudáfrica 2010),
62 años del Maracanazo. 

sábado, 2 de junio de 2012

A Montevideo

Tango en Montevideo. Uruguay. Foto: Lucía Lin

Ciudad ilumnada en la inmensidad de tu rambla nocturna.
La milonga me eriza la piel anunciando una noche de cultura junto al devenir de tu río.
Los ómnibus caminan por la calle al compás de tus caminantes sonrientes.
Rosas y ceibos que encantan tus paisajes de pradera.

Montevideo antigua, cuyos edificios inspirados en la Europa del siglo XIX,
le dan un encanto barroco, de tacones, bares y repiques, con carácter rioplatense.
Te respiro intensa, escucho tus latidos de corazón latino y mentalidad pseudoeuropea,
y camino por tu pequeño caos ordenado,
aprontándome para matear filosofando de la vida al atardecer.

Tropiezo, respiro tus calles mojadas y me dejo llevar a ver si la lluvia me acompaña.
Tránsito pesado que rodea a tus edificios antiguos, cargados de historia desconsolada.
Ojos cálidos espían por las ventanas, el mate asoma un hervor con bizcochos calentitos.
Un corazón roto, envuelto en pensamientos enrojecidos, aliviados por tu frescor marino.

Memoria nublada de nostalgia de goles eternos,
te enorgulleces de la gloria que llevas en tu mochila de los años 50, que te niegas a quitarte.
Redobles de candombe, vozarrones melódicos de murgas y jóvenes caminando sin apuro posmoderno, en una ensalada de sonrisas, salpicadas de rocío amargo,
me traen tus recuerdos añorados.

Te nostalgio con razón, perfume intenso y sombreros negros, Montevideo bella.
Capital de cultura, de bares y bibliotecas, de charlas extensas donde el mundo entero ingresa en un café debatible con medialuna, al alero del sol poniente que calienta la rambla.
Capital que no lo pareces. Sólo eres un rincón encantado en el que me siento bien viva.

Conoce Montevideo, capital Iberoamericana de la cultura 2013. Uruguay Natural.

sábado, 3 de marzo de 2012

La ley

Mate uruguayo.
-El mate es ley- dice mi amiga Pato. Ella es argentina, y comparte la afición matera igual que los uruguayos. Salvo que lo preparamos diferente (yo con montañita, aunque ella concuerda que es un indicador de calidad), sostenemos que el mate es esencial para una buena charla.

-Es verdad-, me reí con ella. -Estos días en Uruguay vi el mate hasta en la sopa.

No en la sopa, pero sí antes de la misma, después del postre y antes de la cena. En la calle, traqueteando en los ómnibus, como una extensión del brazo, incluso mecido en el cochecito de un bebé. Siempre el mate acogedor está entre rondas de amigos que charlan de la vida como si la tarde no fuera a terminar. Cada uno tiene su mate, pero la ley es compartir uno o dos. Es la bienvenida al hogar. En la playa el sol caliente no impide el tomar litros de la infusión con yerba amarga mientras se suda la gota gorda. Y ¡ay de ponerle azúcar!, o de dejarle caer la montañita. Menos de devolverlo con agua o de mover la bombilla. Esto es un casi pecado que será sancionado con un reto y un fuerte "¡no!"

-Los chilenos no entienden, uno acá se mide porque se queda sin yerba - agrega Pato-, pero si no...

Les dejo unas publicidades uruguayas que muestran hasta dónde va "la ley".

Con una mano alcanza.
Llevarle el mate a un amigo.
Mi mate, tu mate.

sábado, 13 de agosto de 2011

Pasión

Analogía de los jugadores de la selección como los orientales libertadores de Uruguay.
Cada vez que en el extranjero me felicitan porque Uruguay salió campeón de América, no puedo evitar sonreir y que el pecho se me hinche de orgullo. Sé que no tengo ningún mérito en el asunto, pero lo siento como un gran logro personal. Seguido del apretón de manos o de una palmadita en el hombro felicitandome, sigue una conversación así como:

-Grande Suárez! Ese sí sabe moverla.
-Sí, es lo más!
Canonización de San Suárez
O...

-¡Muslera la arma y la desarma con las manos! Cómo se la jugó!!!
-Siiii salado, el mejor!!!

  Y la charla continúa con mención a la calidad del fútbol, o cómo en un país de tres millones de habitantes tienen tremenda selección. O si es una mujer, lo lindos que son los jugadores, y con las descripciones físicas pertinentes, o la mención de mi calendario de la Celeste en la cabecera de mi cama. No puedo evitarlo, la sonrisa se me desborda y las palabras me fluyen como en un torrente entusiasmado.



Más pasión celeste.
¡El Maracaná es celeste!- exclamé cuando lo vi desde lo lejos.
Río de Janeiro, Brasil.
Recuerdo cuando fui al Maracaná. Paso obligado de los uruguayos en la ciudad carioca, vi el estadio pintado de celeste y la emoción se me vino a la cabeza. Quería tener mi bandera allí, gritar gol, saltar, escuchar las oleadas de ecos en la tribuna, rememorar el partido del '50 en que Uruguay se queda con la copa del mundo ganándole a Brasil en su casa.  Como este año en la Copa América, la hazaña uruguaya fue llamada "el argentinazo". Una vez más fuimos los protagonistas latinos, con la simpatía de nuestros rivales, con el apoyo de hinchas  de todo el mundo para ver la final de Uruguay. Pasión Celeste que trato
de revivir con cada canción, cada noticia, cada comentario de reconocimiento, en cada mate, con mi bandera presente en cada partido. ¡Eso es pasión! - me decía un amigo, luego de un partido de Uruguay vs. Chile.

Canción de homenaje a la Celeste: A grito de gol.

sábado, 16 de julio de 2011

Hermanos


"¿Ahhh sos uruguaya?" - me preguntan, cuando les digo que no soy argentina. "¿Cuándo se darán cuenta????", pienso, mirando al cielo. Nuestro acento es muy similar, tenemos el sonido "sh" que nos distingue del resto de los hispanohablantes. Tomamos mate, tenemos la misma gastronomía y la música para los extranjeros es difícil de identificar si es de un país u otro. Compartimos la misma historia, en la que más de una vez nos enfrentamos, pero somos bien diferentes.

-¿Cuál es la diferencia? - suelen preguntar.
-Somos como dos hermanos, suelo decir.

Argentina: la hermana mayor, bonita, descarada, considerada arrogante que se lleva el mundo por delante. Tiene notas bajas en el colegio, es la típica que se porta mal pero es muy atractiva.

Uruguay: el hermano menor, tranquilo, conservador y estudioso nerd. Es ordenado, simpático, cae bien, no le hace daño a nadie, bajo perfil. La hermana mayor nos quiere, pero ese cariño es retribuido con recelo y pica.
Por momentos nos llevamos bien, hasta que pasa algo que nos hace "pelear", sea bloqueo, política, comercio, amores de famosos, fútbol. Es una relación de amor - odio constante.

¿Vos qué opinás? Hace un tiempo me recomendaron este artículo que ejemplifica mejor aún nuestra relación. 

sábado, 11 de junio de 2011

Porque eres mi Uruguay


Punta del Diablo, Rocha. Uruguay.

Una vez más me esperabas allí, tan tranquilo como siempre.
Tu calidez otoñal me envolvió de nuevo.
Uruguay: con tus ómnibus lentos que divisé desde el avión,
tus banderas celestes ondeantes de esperanza,
tus edificios bajos, tu pradera verde inmensa decorada con vacas y árboles,
tu cielo celeste con frontera en el mar infinitamente tranquilo.
Una vez más sentí tu acento fuerte que marca presencia,
impresiona a los extranjeros y es objeto de bromas.
Escuché tu susurro taciturno diciendo que siempre esperarías a tus hijos,
como si hubieras comprado las horas del tiempo.
Extrañaba tus conversaciones interminables,
palabras opinólogas, pretendiendo ser
cultas pero auténticas.
Risas en la calle, sin prisas, bromas con desconocidos, y diluir las barreras del miedo.

Ciudadela de Montevideo. Uruguay.

Una vez más extrañaba a mis uruguayos cancheros y de buen porte,
Disfruté del atardecer sublime en el horizonte reflejado en el agua.
La rambla nocturna y esplendorosa,
que entre anécdotas mateadas aventuraba una noche divertida.
Respiré tu aroma marino con vientos de candombe y tango,
compartí con mis hermanos, proyecté mi futuro.
Una vez más el asado familiar me devolvió mi uruguayez.
La ronda de mate, los bizcochos calentitos y el chivito desbordante.
Tu vida cultural exquisita que invita al aplauso.
Tu pasión futbolera, tu siglos de nostalgia histórica,
escrutando el futuro con latidos esperanzados.
Una vez más me sentí parte de ti,
así como en el mundial me abrazaba en tu bandera y gritaba "celeste".


Candombe, Carlos Paez Vilaró. Foto: carlospaezvilaro.com.uy
¡Cómo te extrañaba mi querido Uruguay!
Seguiré mi camino, orgullosa de ser tu embajadora en el mundo.
Quiero que me abraces con tus manos tibias dadoras de vida,
que me mires con tus ojos honestos,
y sientas con tu corazón de adolescente inocente,
con tus pasos al lado de la posmodernidad.
Una vez más sentí tu sencillez natural y trasparente,
con tus prioridades claras y tu amabilidad obligatoria.
No pretendes tener récords increíbles, ni aparecer en la agenda del mundo,
sólo pretendes ser tú, Uruguay.
Una vez más me cargaré de energía rioplatense,
Porque tú eres mi historia, parte de lo que soy, y de lo que seré.


Un turista, ¡un amigo!
Conoce más Uruguay Natural.