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lunes, 15 de julio de 2013

Sonrisa en la barra (Veo veo)



Luego de haber dictado la clase de técnicas y fundamentos para acercarse al sexo opuesto en una discoteca, el sensei brasilero despierta la curiosidad de sus alumnos.

-¿Qué técnica recomendás para un hombre en la conquista chilena?
-El dos por uno con la chica de la barra.
El sensei camina de un lado a otro, sonriente, ladea la cabeza de forma pícara y bebe un vaso de piscola. 
- Para mí las chicas de la barra son un desafío – explica con paciencia sabia de que el fruto caerá maduro-. Es difícil conversar con ellas porque atienden al público. Así que voy, pido un trago, y le empiezo a conversar. Como no suele prestar atención le digo que la espero a la salida. Y me tomo tieeeeempo para contemplarlas – guiña su ojo y deja caer su mano con soltura, análogo a la silueta esbelta de las mozas.
-¿Qué más?
-Al segundo trago, le digo ‘no hay segundo trago, pásame tu celular por favor’ – la sonrisa experta del sensei despierta carcajadas en los presentes, que lo animan a beber para que les enseñe su arte de conquista.

sábado, 12 de enero de 2013

Las ex

Sydney, Australia. Foto: Mauricio Simonin.


Luego de explicar varias lecciones catedráticas sobre relacionamiento amoroso, el sensei sigue evacuando las consultas de sus seguidores

-¿Qué pasa con las ex? – le pregunta uno de los asistentes.
-Bueno, es importante estar al tanto de su vida, en los ámbitos de familia y trabajo es suficiente.
-¿Cómo lo haces?
-Bueno, mantener esta trasparencia, aunque sea una vez al año, te mueve al top of mind en las “recaídas” – se escuchan risitas cómplices.
-¿En serio?
-Claro, ya me llamaron tres ex cuando se pelearon con sus novios –  sonrisa catedrática y chasqueo de dedos mediante, reflejan el fin de la ecuación científicamente amorosa.
-Como ven, las mujeres son todo un mundo aparte, la conquista es todo un arte, hay que estudiarlo y ejecutarlo con soltura inteligente.
El sensei contempla la noche de luna llena. Toma su último sorbo y se zambulle en una aventura nocturna en la metrópoli santiaguina.

domingo, 9 de septiembre de 2012

La conquista: el 2 x 1

En una noche santiaguina primaveral, el Sensei calculaba sus estrategias para vivir una noche desafiante, con su estilo profesional inigualable.
-¿Qué técnica recomendás para un hombre en la conquista chilena?
-El dos por uno con la chica de la barra.
-¿?
Los pasos felinos del Sensei recorren de un lado a otro del salón, sonriente, ladea la cabeza de forma pícara y bebe un vaso de piscola.
-Para mí, las chicas de la barra son un desafío –dice, con la sabia paciencia de que el fruto caerá maduro-. Es difícil hablar con ellas porque atienden al público. Así que voy, pido un trago y le empiezo a conversar. Como no suele prestar atención le digo que la espero a la salida. Y me tomo tiempo para contemplarlas –explica el brasilero con un guiño, mientras deja caer su mano con soltura, en movimiento análogo a la silueta de la mujer de bar.
-¿Qué más?
-Al segundo trago, le digo “no hay segundo trago, pásame tu celular por favor” –el Sensei brasilero despierta carcajadas en los presentes, mientras lo alientan a beber para que les enseñe sus secretos de encanto.
(Continuará. Sigue las anécdotas del Sensei twitter: @elsenseib).

sábado, 14 de julio de 2012

La conquista

Foto: gettyimages

-El arte de la conquista es como en la selva, primitivo. Movimientos, miradas, gestos, olores, alcohol, la noche, música y claro, convenciones sociales, todo cuenta más que las palabras en esta samba da vida –los ojos celestes del Sensei brasilero brillaban mientras empezaba su clase de relaciones interpersonales).

-Contame.
-Hay que agarrar a la chica, despacito, así casual, como parte del baile, -el Sensei lentamente, con una mirada seductora mueve su mano bronceada de trópico hasta la cintura de su supuesta acompañante- una conversación simpática, un trago y listo. Todo a su ritmo, aunque en Chile es diferente.
-¿En qué sentido?
-El chileno invita a un trago pero no avanza. No agarra a la chica.
-¿Y qué hace?
-Empieza a palabrear un poco “cuál es tu nombre y cuánto”, el apellido es el primer dardo para el blanco de las categorías. Luego “de donde erís”, “trabajai”, “estudiaste”, “en qué colegio…”.
-Mmm, ¿habla mucho?
-No tanto, suele tomar más, y cuando está borracho le sale el cazador animal "guashitaaa que rica estaiiiiii", exhala su vaho alcohólico, se encima a la chica con su reggaetón sexy, en su mente, claro está – dice con su sonrisa de experto-, mientras baja sus “garras” finalizando la representación.
¿Entonces la conquista?
-Como te decía, en vez de acercarse a la chica suavemente e “involucrarla”, va por más tragos y trata de emborrachar a su acompañante. Ahí los dos felices continúan bailando, más “hot”, en fin, todo a su ritmo.