"¿Ahhh sos uruguaya?" - me preguntan, cuando les digo que no soy argentina. "¿Cuándo se darán cuenta????", pienso, mirando al cielo. Nuestro acento es muy similar, tenemos el sonido "sh" que nos distingue del resto de los hispanohablantes. Tomamos mate, tenemos la misma gastronomía y la música para los extranjeros es difícil de identificar si es de un país u otro. Compartimos la misma historia, en la que más de una vez nos enfrentamos, pero somos bien diferentes.
-¿Cuál es la diferencia? - suelen preguntar.
-Somos como dos hermanos, suelo decir.
Argentina: la hermana mayor, bonita, descarada, considerada arrogante que se lleva el mundo por delante. Tiene notas bajas en el colegio, es la típica que se porta mal pero es muy atractiva.
Uruguay: el hermano menor, tranquilo, conservador y estudioso nerd. Es ordenado, simpático, cae bien, no le hace daño a nadie, bajo perfil. La hermana mayor nos quiere, pero ese cariño es retribuido con recelo y pica.
Por momentos nos llevamos bien, hasta que pasa algo que nos hace "pelear", sea bloqueo, política, comercio, amores de famosos, fútbol. Es una relación de amor - odio constante.
Argentina: la hermana mayor, bonita, descarada, considerada arrogante que se lleva el mundo por delante. Tiene notas bajas en el colegio, es la típica que se porta mal pero es muy atractiva.
Uruguay: el hermano menor, tranquilo, conservador y estudioso nerd. Es ordenado, simpático, cae bien, no le hace daño a nadie, bajo perfil. La hermana mayor nos quiere, pero ese cariño es retribuido con recelo y pica.
Por momentos nos llevamos bien, hasta que pasa algo que nos hace "pelear", sea bloqueo, política, comercio, amores de famosos, fútbol. Es una relación de amor - odio constante.
¿Vos qué opinás? Hace un tiempo me recomendaron este artículo que ejemplifica mejor aún nuestra relación.











