-Siempre lo mismo con las mujeres y el celular- dice Nicolás.
-¿Qué cosa?
-Las mujeres necesitan que las llamen tres veces para que te contesten el celular.
-¿Ah sì?
-La primera es para que sepan que la estás llamando. La segunda, para que revuelvan la cartera en una odisea para encontrarlo. Y a la tercera llamada recién te atienden.
-¿Y si a la tercera no te atiende?
-Bueno, ahí sí realmente pensá en dejar de llamarla porque no te quiere atender.




