sábado, 24 de abril de 2010

Recuerdos

Hoy me dio por extrañar a mi Uruguay. Es sábado de tarde y la música que escucho me recuerda cuando la cumbia canchera uruguaya empezaba a sonar en el salón de fiestas de al lado de casa. Esa música que anticipaba la noche de joda, que nos encontraríamos con mis amigas a tomar licores. Luego iríamos al baile riéndonos escandalosamente, mirando chicos cuando chiflan y gritan piropos (algunos atrevidos). Hoy sábado hubiera ido a la plaza a tomar mate y a mirar los pájaros volar y los autos pasar. Conversaría con los maragatos que volvíamos de Montevideo sobre quien-anda-con-quien y quien-le-metió-las-guampas-a-quien. Hoy sábado extraño que mi padre me "rete" porque dejo caer la montañita del mate, mientras miramos una película cerca de la chimenea. Hoy hubiera hablado de psicología práctica con mi madre, tal vez peleado un poco con mis hermanos y hubiera saboreado una torta casera de manzana con miel, deliciosa. Seguramente estaría aprontando mi estómago para el asado familiar de los domingos. Mañana disfrutaría la tarde soleada en el parque Rodó, donde saludaría a la vecina, a los compañeros del liceo y a las mismas personas que me encontré el sábado por la calle. O tal vez hubiera ido a conversar con algun amigo a caminar por la rambla de Montevideo, a llenarme de sol y charlas. Quien sabe si un chaparrón me impediría estas cosas, pero respiraría el aire fresco que trae consigo. Hoy extraño a mi Uruguaycito, de gente bromista y relajada, que discute por todo, que toca bocina en las calles y dice "cheee boludooo". Ahora de noche me preparo para salir, sin saber lo que haré ni a quién me encontraré, ya que en la gran ciudad nueva para mí, los únicos conocidos serán los de mi grupo.

jueves, 15 de abril de 2010

San Pedro de encanto medieval

Géisers del Tatio. Atacama, III región. Chile.
El Desierto de Atacama es el lugar más místico que he visitado. Lugar de contrastes: calor de día y frío helado de noche. En su zona volcánica de cuatro grados bajo cero brotaban aguas calientes. Las montañas y las lagunas sin fondo enamoraban a los turistas que allí disfrutábamos ese instante que la naturaleza nos regalaba. Ese desierto que te hacía flotar en la laguna Cejar y te hacía bajar la presión a 4.500 metros de altura en la región de El Tatio, era el que te envolvía la nariz con su aire reseco y caliente y te permitía contemplar un atardecer musical, con una combinación perfecta de rosados y púrpuras detrás de las montañas. Un regalo para los sentidos que se volvían a flor de piel.
Valle de la Luna. Atacama, III región. Chile.

-Cada puesta de sol es diferente - decía Patricio-. La combinación de colores es única cada día. Patricio, el guía, le ponía pasión a las descripciones de los paisajes, y muchísimo respeto. San Pedro era parte de él. Amaba ese lugar. Así nos enteramos de que en la zona del Valle de la Luna el agua escapa hacia el Océano Pacífico, desertando más aun el desierto. Como más de un santiaguino descubrió que su vida era trasmitir toda esa naturaleza perfecta a los turistas.
-¿Por qué te quedaste acá Patricio?
-San Pedro me enamoró, enseguida supe que mi vida estaba acá.



San Pedro de Atacama. Atacama, III región. Chile.
¡Ah San Pedro!, de paseos medievales y gente de rasgos andinos que pasea tranquila por las calles, como si el tiempo no pasara. San Pedro de casas de adobe bien bajitas, del aire seco y de paseos encantadores... San Pedro que escondes bellezas naturales paradisíacas, ¿a quiénes más cautivarás con tus atardeceres pintorescos? ¿Con tu sencillez tan cercana y tan inalcanzable a la vez? San Pedro de Atacama, ojalá te mantengas igualito, con tus edificaciones rústicas y tu gente sin tiempo. Bien custodiado por las montañas andinas pero siempre esperando a ese público tan multicultural que sólo tiene el placer de contemplarte por unos días y sólo desea sentir tu magia de nuevo.

Conoce más maravillas de Chile. Sernatur.

domingo, 4 de abril de 2010

¡Matéate!

Es muy divertido ver una ronda de mate entre extranjeros. Preguntan qué "hierba" tiene, qué efecto te hace, si es digestiva, adelgazante o si sirve para tranquilizarnos...
Es así que si uno le da un mate a un colombiano lo sacude, como si tuviera un fondaje que disolver, o se lo da a un brasilero y saca la bombilla, o a un chileno y revuelve la bombilla como si fuera un café...
-¡Nooooo!!! - Es lo primero que atinamos a decir los uruguayos, además de "tomalo hasta que haga ruido", "¿se durmió el mate?" (cuando no lo devuelven) o "¡ya lo lavaste!"
Un chileno me dice que él lo ve como una tribu, en donde el que ceba es el cacique, al que todos escuchan y respetan, porque lleva la posta.
Mi amiga Tamires de Brasil dice que es una herramienta de seducción excelente. Una mirada sugestiva, recogerse el pelo suavemente y decir "Quieres un mate?"

Les dejo algunos tips básicos que hay que respetar para tomar esta bebida típica rioplatense:

Manual del mate
-El mate se prepara de la siguiente manera: se pone la yerba adentro del mate, se arma una montañita, se agrega agua tibia y se espera a que la yerba se hinche (para que la bombilla no se tape).
-Siempre se ceba (servir el agua) cerquita de la bombilla.
-El mate se toma hasta el final (hasta que se sienta un ruidito que indica que se acabó el agua).
-Se devuelve inmediatamente después que se termina, y se debe de tomar en el lapso de uno a tres minutos. No se debe dejar "dormir" para que no se enfríe.
-El único contacto aceptado es el de la bombilla en la boca y el de la mano en la base del mate. Cualquier otro contacto (léase la mano en la bombilla, revolviendo o acomodándola, la mano sacudiendo el mate) es objeto de enojo.
-Queda terminantemente prohibido cualquier acción que tienda a disminuir el área no mojada de la yerba (conocida como "la montañita"), ya que la yerba seca mantiene el sabor del mate.
-Decir "gracias" en una ronda de mate significa "no quiero más".
-Pedir mate con azúcar (a ver los chilenos machotes que lo han pedido) es de abuelita o de nenita. Es como que para ustedes un amigo les pida un berry sour o algo así.
-Por las dudas, el mate no es adelgazante (sí es diurético) ni tranquilizante ni tiene ninguna droga estimulante, es como un equivalente al café. 
-Es de origen uruguayo y argentino, pero tienen diferencias: los uruguayos lo tomamos en todos lados: en la calle, en el trabajo, le armamos montañita, le tenemos más cariño. Los argentinos lo toman más con caldera.
-El mate significa compartir, cariño, diálogo. Por eso es muy común tomarlo con amigos o en familia. Uno no toma mate en una reunión de negocios o en un cine, lo hace con gente querida, porque significa "te invito a compartir".

PD: Invito a los uruguayos a agregar más reglas si me olvidé de alguna, y a los extranjeros a decir sus opiniones de esta bebida típica uruguaya.

viernes, 26 de marzo de 2010

Si fuésemos más sencillos

A veces desearía que los seres humanos fuésemos más sencillos;
para entendernos mejor,
para decir lo que pensamos de frente,
para no tener necesidades innecesarias,
para querernos en vez de odiarnos.

Si los seres humanos fuésemos más sencillos,
trabajaríamos juntos para mejorar el mundo, más allá de las diferencias y de nuestros egos,
nos comunicaríamos mejor, sin necesidad de tanto aparatejo
leeríamos más, escucharíamos buena música y tomaríamos menos pastillas tranquilizantes.
Seríamos más sabios y respetaríamos a la naturaleza,
escucharíamos a los niños, que ellos son los únicos sabios de este planeta.

Pero por el sólo hecho de ser humanos, somos complicados,
queremos liberarnos de esa cuerda a la que agregamos un nudo día a día.
Corremos orientados por ese progreso que no tenemos idea que significa.
Nos encerramos en esa verdad cómoda que tratamos de armar a la perfección,
y nos alejamos de nuestros hermanos, de la naturaleza, y de Dios.

¡Qué mejor que sería el mundo si fuésemos más sencillos!
¿Por qué es tan complicado algo que parece tan simple?
Somos tan inteligentes y tan estúpidos a la vez,
valoramos lo esencial de la vida cuando estamos saliendo del camino,
y queremos ser útiles para el mundo cuando ya llegó nuestra hora.

Bondad y maldad, lo mejor y lo peor coexisten en nuestra especie,
Riqueza y miseria, conceptos errados en nuestros valores.
La diversidad exquisita es lo que nos hace interesantes,
y las cosas asombrosas que podemos hacer no tienen límites.
Pero no olvidemos que somos polvo, y al polvo volveremos.

miércoles, 24 de marzo de 2010

Los niños de Cassandra

Ahora entiendo por qué Cassandra los extrañaba. Esos niños de mirada traviesa y sonrisa radiante, que nunca se cansaban de corretear por las calles de Río. Niños llenos de alegría en sus venas, que jugaban en la arena, tan lejos de la esclavitud  de las cosas, tan cerca de la naturaleza y de la vida.
Una niña  rodeaba a Cassandra con sus brazos. Llamaba la atención por ese exotismo misceláneo de pelo castaño enrulado, ojos verdes y café y piel morena. Otros niños se acercaban a la ronda para escuchar música y aprender a bailar. En sus casas apenas tenían algún juguete como pelotas o rompecabezas, pero eso no mermaba su felicidad. Fuente de felicidad diría, que se desbordaba en su sonrisas, en sus abrazos, en sus gestos joviales y bailes animados de ese paraíso infantil.
Bailes de esa tierra que parece que no les dio nada, pero les dio mucho, los hizo libres y ellos eran felices en ese limbo de música y naturaleza perfecta. Ahora entiendo por qué Cassandra sólo quiere volver y abrazarlos. Ellos la hacían sentir viva. Ella con sus niños era un ángel rubio lleno de vida, deseoso de enseñarles lo mejor, y mantenerlos inocentes de nuestros prejuicios y consumismo. Cassandra quería jugar con ellos, aunque sea un rato más, ya que como todo juego que vale la pena en la vida, dura poco.

martes, 9 de marzo de 2010

¿Azar?

Azar. Eso es lo que es la vida, un juego de azar. "El terremoto no discrimina por clases sociales", dice un periodista chileno, pero los que pierden siempre son los mismos. La imponente metrópoli de Santiago sale fortalecida del terremoto y sigue su vida. Pero a 400 km es un caos. Concepción y Talcahuano parecen ciudades bombardeadas, donde los vecinos andan armados para defenderse de sus pares. La gente humilde que con esfuerzo construyó una casita en los pueblos de provincia, ahora nadie se acuerda de ellos. Como si el destino los hubiera señalado a ellos como los culpables de la maldad humana. Impotencia, rabia, dolor, angustia, ¿a quién culpar? Tal vez a los millones que habitamos este mundo, tal vez. La Tierra se sacude como un perro con pulgas, pero sólo se caen unas cuantas, las que están en el lugar equivocado. Azar cruel. Chile llora con sus banderas a media asta, llora a sus niños inocentes que no pudieron escapar, llora a los que intentaron escapar y murieron en el intento. ¡Qué pueden sentir los que hoy lloran a sus familiares que vieron sepultados bajo los escombros! Como si no fuese suficiente, les roban lo poco que les queda, están obligados a respetar el toque de queda, rezan para ver la luz al otro día y no amanecer como cadáveres entre los edificios caídos como tantos vecinos. Chile llora, para el mundo sólo es una noticia, un comentario piadoso en la boca de la gente. Esperanza Chile, la vida sigue. Esperanza que saldremos de esta.

¡Feliz día mujeres!

Hoy realmente disfruté mucho del día de la mujer. Es muy grato abrir el correo y "acordarte" de tu día cuando los hombres atentos de la empresa te mandan mails con imágenes de flores y con mensajes muy bonitos. Realmente es lindo sentir que a una la tratan como una lady, cosa que en uruguay no estamos muy acostumbradas. Los uruguayos dirán "qué verseros", pero realmente esos detalles nos gustan mucho.

Les dejo una rima de Gustavo Adolfo Bécquer que me mandaron, ya que es la primera vez que recibo un poema en el día de la mujer:

"Mientras haya unos ojos que reflejen
los ojos que los miran;
mientras responda el labio suspirando
al labio que suspira;
mientras sentirse puedan en un beso
dos almas confundidas;
mientras exista una mujer hermosa,
¡Habrá poesía!

PD: La imagen la mandó un compañero a la mujeres de la empresa.

sábado, 27 de febrero de 2010

Un minuto

(Foto: BBC)
Sentí los gritos de Felipe y de repente me estaban sacando del brazo de la cama. Dormida aún me costaba pararme porque temblaba todo, y no entendía nada. Iba a salir corriendo pero ya era tarde, el piso y las paredes se movían tan fuerte que lo mejor era esperar. Un minuto duró el terremoto. Un minuto donde la Tierra nos recordó lo frágiles que somos. Sentimos un grado menos por estar en Santiago (7,8 grados Richter), y no en Concepción (8,8). En el mismo minuto por ese grado nosotros vivimos, pero un bebé murió junto con su madre en brazos intentando escapar. Ya van más de 700 los que no vivieron el minuto próximo. Adónde escapar, me preguntaba, y se me erizaban los pelos de la nuca. Adónde. Mientras esperábamos en pijamas en la calle que fuera lo que Dios quiera, pasaban unos borrachos diciendo "terremoto", mientras señalaban su trago. Sonreí y agradecí mucho estar viva, y por poder contar ese minuto.

martes, 16 de febrero de 2010

Versos de mar andino



Mar de Isla Negra, Casa de Pablo Neruda. Litoral, Chile.
El murmullo del mar de la casa de Pablo Neruda nos hipnotizaba.
Las olas se fundían en pasión fría con los murmullos marinos,
para luego traerlos junto con reflejos frescos de agua aturquesada.

Mirábamos el mar, embelesados por ese regalo que la naturaleza nos daba,
ese instante perfecto de aroma salado y viento que nos invadía los oídos.
Qué versos habrá traído ese mar.
Cuántos instantes perfectos habrán inspirado a Pablo Neruda.

Sentada en el banco, ante la inmensidad celeste,
sentí que era el lugar donde el poeta contemplaba la naturaleza infinita.
Tal vez allí mismo escribió una de las cartas de amor a Matilde, su amor más apasionado.
Tal vez pasaba las tardes allí con ella.

Me sentí afortunada de tener algo en común con el poeta andino,
de compartir la naturaleza, ese mismo murmullo,
ese viento salado que hace más de 50 años susurró en sus oídos.

lunes, 15 de febrero de 2010

Cerrado y punto

Los chilenos tienen una capacidad asombrosa de cerrar un tema, de tal forma que cuando pasó, no se habla más. Es cierto que para seguir adelante y ser más productivos conviene concentrarse en lo que vendrá, pero en Chile esto parece ser una máxima. Era lunes y todos estaban callados en la oficina. De repente alguno tomaba café y se reía al comentar alguna anécdota, pero nada más. Los chilenos habían elegido el presidente el día anterior y parecía que el hecho no hubiera sucedido.
"¿Es que no van a hablar?", pensaba yo. Las horas corrían.

-Qué tranquilos estuvieron los festejos de Piñera- comenté. Nos metimos y salimos de la multitud como quien da una vuelta a la manzana.
-Ah, ¿fuiste también?

Pero la conversación no fue más allá de las diferencias con Uruguay en los festejos, si los candidatos se ven el mismo día, y contestarles quién es el presidente de nuestro país.

-El país no va a cambiar porque gane uno u otro candidato.

Y el tema se cerró. Tenían razón, pucha qué prácticos. Como uruguaya me quedé con ganas de discutir al menos sobre por qué se eligió a ese candidato, y sobre lo que pasó y tal vez sobre lo que podría haber pasado...